Últimamente estoy entendiendo algo muy importante.

Y siento que este clic está cambiando profundamente mi forma de vivir y por supuesto, también, mi forma de compartir y construir dentro de Musicoterapia Esencial y Young Living.

Durante mucho tiempo hice las cosas desde la prisa.
Desde la exigencia.
Desde esa sensación constante de “no llego”…

Esforzándome al máximo para dar más, ser cada día mejor y llegar a todo.

¡La vida me ha dado 3 hijos por algo amigas!

Y aunque accionaba…
aunque hacía cosas…
aunque me esforzaba…

había algo que no terminaba de fluir.

Y por supuesto, yo acababa agotada por el camino.

Vale, pues empecé a darme cuenta de algo:

No se trata solo de lo que hacemos.
Se trata desde dónde lo hacemos.

Porque la gente siente nuestra energía.

Siente si estamos en calma o en tensión.
Si estamos disfrutando o sobreviviendo.
Si estamos compartiendo desde el amor… o lo hacemos desde la urgencia y la necesidad.

Y ahí fue cuando apareció una palabra muy importante para mí:

GOCE

Sí.
Goce.

Disfrutar.
Respirar.
Sentirme presente.
Dejar de correr constantemente.

Y curiosamente… cuanto más me estoy regulando, más natural se vuelve todo.

Más fácil.

Más auténtico.
Más coherente.
Más magnético.

El sistema nervioso lo cambia todo

Muchas veces pensamos que el problema es que:
– no sabemos vender
– no sabemos comunicar
– no sabemos liderar

Pero en realidad, muchas veces estamos intentando construir desde un sistema nervioso completamente desregulado.

Desde el estrés.
La hiperexigencia.
La alerta constante.

Y desde ahí amiga… desde ahí todo pesa más.

Por eso siento que regular nuestro sistema nervioso no es un lujo.
Es una necesidad y debe ser NUESTRA PRIORIDAD.

Lo que me está ayudando

No ha sido una sola cosa.

Ha sido empezar a crear pequeños espacios de regulación y autocuidado reales.

🌿 Respirar conscientemente aunque sean 3 minutos.

🌿 Parar antes de reaccionar.

🌿 Meditar.

🌿 Bailar y mover el cuerpo.

🌿 Escuchar música que me sostenga.

🌿 Utilizar aceites esenciales como anclaje emocional y herramienta de presencia y acompañamiento emocional.

🌿 Practicar gratitud.

🌿 Y algo muy importante:
empezar a poner en mi agenda momentos importantes de autocuidado de forma intencionada.

Porque muchas veces el cambio no estaba fuera, el cambio estaba en el permiso que me daba a mí misma.

Una escena muy real

Hace unos días, después de dejar a mis hijos en el cole, me he sentado a desayunar y he empezado a notar nerviosismo y algo de ansiedad.

Tenía un Zoom importante para toda la comunidad aceitera.
Muchas ideas en la cabeza que no me había dado tiempo de aterrizar en un papel.
Y esa sensación conocida de:

“no me da tiempo”
“no está suficientemente preparado”
“debería estar avanzando”

Y me he dado cuenta de algo.

👉 si vuelvo a construir desde ahí… voy a volver a sentirme igual.

Así que en vez de correr… paradójicamente, he decidido PARAR.

Me he aplicado aceites.
He respirado.
He meditado más de media hora.
He bailado.

Y la energía ha cambiado completamente.

De repente ya no estaba en la exigencia.

Estaba en el disfrute y he conectado con el GOCE de lo que hago.

Y sentí clarísimo algo:

👉 no quiero seguir construyendo desde la supervivencia, la prisa y la autoexigencia.

Quiero hacerlo desde el GOCE.

Tal vez…

Tal vez no necesitamos hacer más.

Tal vez necesitamos aprender a sostenernos de otra manera.

Con más presencia.
Más regulación.
Más verdad.
Más amor.

Porque cuando dejamos de perseguir y empezamos a construir desde un lugar más alineado…

todo cambia.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies