Musicoterapia Neurológica y aromaterapia en neurorehabilitación
La neurorehabilitación cognitiva está cambiando…
La neurorehabilitación cognitiva tiene como objetivo trabajar funciones como la memoria, la atención, el lenguaje o las funciones ejecutivas en personas que han sufrido daño cerebral adquirido.
Tradicionalmente, este trabajo se ha abordado a través de ejercicios cognitivos directos: tareas de repetición, fichas o actividades estructuradas.
Sin embargo, cada vez cobra más fuerza una mirada integradora que entiende el cerebro como un sistema complejo, interconectado y profundamente influido por la experiencia.
En este contexto, la Musicoterapia Neurológica (NMT) ofrece un marco basado en la evidencia para trabajar estas funciones a través de la música, el ritmo y la estructura temporal.
El papel de la Musicoterapia Neurológica (NMT)
La NMT utiliza la música como herramienta terapéutica para intervenir sobre funciones no musicales, como el movimiento, el lenguaje o la cognición.
Para ello, se utilizan técnicas específicas organizadas en tres grandes áreas de intervención: cognitiva, lenguaje y función motora.
En el ámbito cognitivo, se incluyen técnicas como MSOT, APT, MACT, MNT, MEFT, MMT, MEMT, AMMT y MPC, orientadas al trabajo de la atención, la memoria, las funciones ejecutivas y otros procesos cognitivos.
En el área del lenguaje, encontramos técnicas como MIT, MUSTIN, RSC, OMREX, VIT, TS, DSLM y SYCOM, centradas en la producción, comprensión y organización del lenguaje.
Por último, en la función motora, técnicas como RAS, PSE y TIMP permiten trabajar el movimiento, la coordinación y la organización temporal del gesto.
Estas técnicas se aplican de forma individualizada en función del perfil neurológico de cada persona, donde la música actúa como un organizador del sistema nervioso, facilitando el acceso y la activación de estas funciones.
¿Por qué integrar estímulos olfativos?
El sentido del olfato tiene una vía de acceso directa a estructuras cerebrales implicadas en la memoria, la emoción y la regulación, como el sistema límbico.
Diversos estudios han señalado la relación entre la estimulación olfativa, la memoria, la atención y el estado emocional, así como su potencial papel en procesos de aprendizaje y reorganización cerebral.
Desde esta perspectiva, los estímulos olfativos pueden influir en:
- el nivel de activación
- la atención
- la disposición hacia la tarea
- el estado emocional
Una aplicación con sentido clínico
En el trabajo terapéutico, los estímulos olfativos se integran como marcadores contextuales asociados a tareas específicas.
Por ejemplo:
- Un aroma antes de ejercicios de memoria (MACT)
- Otro en momentos de regulación o cierre de sesión
- Otro en tareas relacionadas con el lenguaje o la respiración
No se trata de “usar aceites” sin más.
Se trata de utilizar estímulos sensoriales que preparen a la persona para la tarea y faciliten el trabajo cognitivo.
La intervención es siempre mínima, dosificada y adaptada a cada persona.
Precauciones y criterios de uso
El uso de aceites esenciales en este contexto debe realizarse desde criterios de seguridad y profesionalidad:
- Uso en dosis mínimas (inhalación indirecta)
- Evitar sobreestimulación sensorial
- Adaptación individual (hipersensibilidad, patologías, etc.)
- No sustituir la intervención terapéutica principal
El aroma no es la terapia.
Es un recurso maravilloso dentro del proceso.
Evidencia
Aunque la investigación específica sobre el uso de aceites esenciales en neurorehabilitación aún es limitada, estudios recientes han mostrado la relación entre la estimulación olfativa, la cognición y el estado emocional.
Asimismo, la evidencia en integración multisensorial sugiere que el aprendizaje y la reorganización cerebral se ven favorecidos cuando la intervención incluye múltiples canales sensoriales.
En este contexto, el uso de estímulos olfativos se plantea como un recurso complementario dentro de la intervención estructurada con Musicoterapia Neurológica (NMT).
Conclusión
La integración de música, cuerpo, emoción y experiencia sensorial permite ampliar la forma en la que entendemos la neurorehabilitación.
No se trata de añadir más estímulos, sino de utilizar aquellos que pueden facilitar el trabajo terapéutico de forma coherente y significativa.
Porque el cerebro no solo aprende repitiendo.
Aprende sintiendo, experimentando… y conectando.
Integrar estos elementos no implica añadir complejidad, sino potenciar la intervención.
Referencias
- Frasnelli, J., Lundström, J. N., & Boyle, J. A. (2019). The neuroanatomy of olfactory perception: Its relation to cognitive function. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 98, 1–13.
- Leon, M., & Woo, C. C. (2022). Olfactory enrichment improves cognitive function and memory in older adults. Frontiers in Neuroscience, 16, 850094.
- Seo, H. S., & Hummel, T. (2020). Effects of olfactory stimulation on cognitive performance and emotional processing. Frontiers in Psychology, 11, 560.
- Shams, L., & Seitz, A. R. (2008). Benefits of multisensory learning. Trends in Cognitive Sciences, 12(11), 411–417.
- Thaut, M. H., McIntosh, G. C., & Hoemberg, V. (2014). Neurobiological foundations of neurologic music therapy: rhythmic entrainment and the motor system. Frontiers in Psychology, 5, 1185.
- Schlaug, G., Marchina, S., & Norton, A. (2009). Evidence for plasticity in white-matter tracts of patients with chronic Broca’s aphasia undergoing melodic intonation therapy. Annals of the New York Academy of Sciences, 1169(1), 385–394.